domingo, 15 de marzo de 2009
Niños solos con la nada
Niños solos con la nada
¡Tanta furia de tormentas fue mi fuerza doblegando!
Caminos donde mis pies, en su hiel, se lastimaron.
Sentí una fuerza terrible de sombras grises rondando.
Pero la Virgen del Carmen mis pinceles fue aromando,
puso color a mis notas, y por eso estoy cantando,
trajo el ánimo a mi alma y con su luz voy caminando.
Ella me trajo las notas de nuevo hasta mi garganta,
notas que había aprisionado cuando perdí la esperanza.
¡Y hoy mi voz suena tan pura y tan fresca como el agua!
Con la fuerza de su manto se volvió fuerte mi espalda,
para ayudar y aliviar a los que llevan grandes cargas,
esos que no tiene nada porque nadie los respalda...
Ella me indica senderos, Ella es la que me levanta
y quita de mis caminos a aquellos que ponen trabas,
y esclavizan a los pobres a cambio de unas migajas.
Ella es quien guía mis pasos, pero está muy consternada.
De noche, al hablarme en sueños, veo su cara dorada
llena de llanto y de lágrimas por la infancia de mi patria.
¡Niños que se han hecho duros: están solos con la nada...!
Ni el corazón ya les queda, sus manos están cansadas
de espera en tantas esquinas, de golpear tantas ventanas,
recibiendo bolsa-insultos de comida almacenada,
a veces gorgojos tiernos que se apartan en la panza.
¡Solitarios pobres nuestros que mirando al cielo claman!
No saben qué hacer y salen de escondite en madrugadas.
Para ellos no hubo escuela ¿La igualdad? Una palabra.
¡Tradición de los discursos! Directoras engordadas.
“¿Por qué hacen lo que no deben?” Si lo que deben, no alcanza...
Roban en patios ajenos, basural sin esperanza,
corren porque los alcanza la ley, y sus amenazas.
No saben cómo explicar, treta de la madrugada.
No saben cómo decir que para comer robaban…
¡Y nadie quiere entender, nadie escucha, todos hablan!
Analizan el problema, pero al final… ¡no hacen nada!
Al robar, los llevan presos, un tiempo sin esperanza.
Allí, en la cárcel, ¿qué aprenden? otra vez a hacer “macanas”…
No hay nadie que se preocupe y los eduque con ganas
para que al salir puedan irse a trabajar y ganar “plata”,
Esa “plata” que robaron porque la necesitaban.
Para dar a sus hermanos basuras desperdiciadas.
¡Tanta furia de tormentas fue mi fuerza doblegando!
Caminos donde mis pies, en su hiel, se lastimaron.
Sentí una fuerza terrible de sombras grises rondando.
Pero la Virgen del Carmen mis pinceles fue aromando,
puso color a mis notas, y por eso estoy cantando,
trajo el ánimo a mi alma y con su luz voy caminando.
Ella me trajo las notas de nuevo hasta mi garganta,
notas que había aprisionado cuando perdí la esperanza.
¡Y hoy mi voz suena tan pura y tan fresca como el agua!
Con la fuerza de su manto se volvió fuerte mi espalda,
para ayudar y aliviar a los que llevan grandes cargas,
esos que no tiene nada porque nadie los respalda...
Ella me indica senderos, Ella es la que me levanta
y quita de mis caminos a aquellos que ponen trabas,
y esclavizan a los pobres a cambio de unas migajas.
Ella es quien guía mis pasos, pero está muy consternada.
De noche, al hablarme en sueños, veo su cara dorada
llena de llanto y de lágrimas por la infancia de mi patria.
¡Niños que se han hecho duros: están solos con la nada...!
Ni el corazón ya les queda, sus manos están cansadas
de espera en tantas esquinas, de golpear tantas ventanas,
recibiendo bolsa-insultos de comida almacenada,
a veces gorgojos tiernos que se apartan en la panza.
¡Solitarios pobres nuestros que mirando al cielo claman!
No saben qué hacer y salen de escondite en madrugadas.
Para ellos no hubo escuela ¿La igualdad? Una palabra.
¡Tradición de los discursos! Directoras engordadas.
“¿Por qué hacen lo que no deben?” Si lo que deben, no alcanza...
Roban en patios ajenos, basural sin esperanza,
corren porque los alcanza la ley, y sus amenazas.
No saben cómo explicar, treta de la madrugada.
No saben cómo decir que para comer robaban…
¡Y nadie quiere entender, nadie escucha, todos hablan!
Analizan el problema, pero al final… ¡no hacen nada!
Al robar, los llevan presos, un tiempo sin esperanza.
Allí, en la cárcel, ¿qué aprenden? otra vez a hacer “macanas”…
No hay nadie que se preocupe y los eduque con ganas
para que al salir puedan irse a trabajar y ganar “plata”,
Esa “plata” que robaron porque la necesitaban.
Para dar a sus hermanos basuras desperdiciadas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario